Muchos de nosotros tememos la visita al dentista y posponemos las revisiones dentales rutinarias como la limpieza dental. Pero lo que muchos de nosotros pasamos por alto, es que la limpieza dental es un procedimiento dental sencillo, rápido e indoloro que puede ayudar a evitar enfermedades dentales.
Durante una revisión dental rutinaria, tu higienista hará una limpieza de los dientes. La limpieza dental consiste en el uso de instrumentos especiales para eliminar la acumulación de placa y sarro.
Cuando comemos o bebemos, los ácidos, azúcares y partículas de los alimentos forman una fina capa de biopelícula sobre los dientes que eventualmente se solidifica formando placa. Demasiada placa puede incrementar el número de bacterias, lo que podría causar enfermedades de encía y de diente.
Aunque el cepillado y el uso habitual de hilo dental pueden ayudar a prevenir que la placa se acumule rápidamente, la limpieza dental rutinaria dos veces al año eliminará de forma eficaz esta acumulación, especialmente en las zonas de difícil acceso y manteniendo la higiene oral en orden durante más tiempo.
Antes de tu cita con el dentista asegúrate de cepillarte los dientes. Al eliminar cualquier residuo de alimentos facilitarás el trabajo del profesional dental, ¡por no mencionar el ahorro de tiempo!
Si visitar al dentista te provoca ansiedad, asegúrate de dormir bien la noche anterior prueba a hacer ejercicios de respiración o meditación.
Recuerda, posponer la revisión dental podría poner en pelilgro tu salud bucodental, así que si te dan mucho miedo los procedimientos, visita con mayor frecuencia a tu higienista dental.
Mediante un pequeño espejo, tu dentista o higienista dental comprobará la salud de tus dientes y encías en busca de cualquier signo de una enfermedad de las encías llamada gingivitis,posibles caries en los dientes y de cualquier otro problema dental.
Si no aparece ningún problema dental, el higienista procederá con la limpieza.
Tu higienista dental utilizará instrumentos especializados para eliminar los depósitos de placa y sarro. Aunque estas herramientas pueden parecer (y sonar) aterradoras, están diseñadas para proteger tus dientes y eliminar la placa y el sarro sin dañar los dientes o encías.
Los instrumentos ultrasónicos se utilizan para deshacer los residuos de sarro. Estos instrumentos eléctricos crean sonidos agudos y se suelen utilizar en combinación con irrigación en forma chorros de agua refrescantes que también ayudan a expulsar los residuos.
Los raspadores y curetas son instrumentos manuales que se utilizan tras los instrumentos ultrasónicos para eliminar cualquier pequeño depósito de placa que quede entre los dientes.
Una vez se han eliminado los residuos de placa y sarro, el higienista pulirá los dientes con un pequeño cepillo eléctrico giratorio.
Este procedimiento de pulido dental se realiza mediante una pasta profiláctica ligeramente abrasiva y fluorada que ayuda a eliminar las manchas, dejando tus dientes suaves y brillantes.
El pulido con tratamiento fluorado no solo logra que tus dientes parezcan más limpios, sino que también ayuda a refrescar el aliento y a evitar las caries.
Los dentistas recomiendan cepillarse los dientes después de cada comida, pero si eso no es posible, entonces por las mañanas y por las noches antes de acostarte.
Debes cepillarte los dientes durante al menos 2 minutos asegurándote de cubrir todas las zonas.
Los cepillos eléctricos que utilizan tecnología de oscilación-rotación pueden ofrecer mejores resultados de salud oral, dado que el movimiento envuelve al diente y ayuda a alcanzar una mayor superficie.
Para limpiar los dientes con un cepillo eléctrico, sigue estos pasos:
Utilizar hilo dental de forma regular garantiza que la placa y el sarro no se acumulan entre los dientes. Hay una gran variedad de hilos dentales diferentes hilos, incluyendo palillos de hilo dental, seda dental y cinta dental.
Para utilizar correctamente el hilo dental, sigue los siguientes pasos:
El fluoruro es un mineral que se encuentra de forma natural en los huesos y dientes y que ayuda a mantener los dientes sanos. La mayoría de las pastas dentífricas contienen fluoruro porque ayuda a remineralizar el esmalte debilitado del diente, reducir el crecimiento de bacterias orales y a revertir los primeros signos de caries.
Por esta razón, los dentistas recomiendan limpiar los dientes utilizando pastas dentífricas fluoradas y, si eres una persona propensa a las caries, utilizar también un enjuague fluorado.
Durante la revisión, puede que el dentista también realice radiografías para ver si hay daños ocultos, como caries, entre los dientes o debajo de empastes existentes, problemas con las muelas del juicio incrustadas o quistes.
Si los resultados de las radiografías muestran que tienes algún problema bucodental, es posible que tu dentista sugiera algunos tratamientos o te derive a exámenes adicionales de un especialista.
Hacerse una limpieza dental profesional debería ser indoloro. Si sufres dolor o malestar díselo inmediatamente al dentista, para que pueda determinar la fuente del dolor.
Los dentistas recomiendan que acudas a la consulta al menos dos veces al año. Dependiendo de tu salud oral, podrían recomendar visitas más frecuentes, por lo que sigue siempre el consejo profesional.
Si el procedimiento de limpieza dental ha incluido tratamiento fluorados, los dentistas y los higienistas recomiendan que esperes al menos 30 minutos antes de comer o beber. El objetivo es garantizar el efecto completo del tratamiento.
Los higienistas dentales son los principales proveedores de salud oral preventiva y expertos reconocidos en el campo de la prevención de las enfermedades dentales, especialmente las enfermedades crónicas comunes como las caries y la enfermedad de las encías. Su enfoque en la odontología preventiva se realiza a través de intervenciones clínicas y educación sobre salud dental.