¿Qué son las calenturas?
Las calenturas son reactivaciones del virus del herpes simple (VHS) que se manifiestan como lesiones en la parte externa del labio. El virus del herpes simple permanece inactivo en tu organismo una vez que te has infectado y las calenturas son un síntoma de que se ha producido un brote. Las calenturas también pueden causar otros problemas a las personas infectadas con el VIH o sida.
La recurrencia de las calenturas debido al VHS puede deberse a numerosos factores, como una fiebre, la menstruación, el estrés o incluso la exposición al sol. Puesto que las calenturas se producen en la parte exterior de la boca, no están asociadas a la gingivitis, aunque las personas infectadas con el VIH u que padecen otras inmunodeficiencias presentan más riesgo de desarrollar gingivitis y otras afecciones.
Por contra, las aftas son úlceras que se producen en la parte interior de la boca y no están asociadas al VHS. Si no existen otras infecciones, las calenturas suelen desaparecer en un periodo de siete a diez días. Sin embargo, en el caso de las personas infectadas con el VIH o que padecen otras enfermedades crónicas, un tratamiento tópico como la lidocaína o alcohol bencílico podría ayudarles a aliviar los síntomas. Si eres propenso a las calenturas debido a brotes del VHS, tu médico podría valorar recetarte un medicamento antiviral.
Si tu calentura es extremadamente dolorosa, puedes tomar acetaminofén, ibuprofeno o aspirina para calmar el dolor o aplicar compresas calientes o frías en la zona afectada. Evita rascar o apretar la calentura.
Nota importante: no des aspirina a tus hijos para las calenturas. Este medicamento puede provocar síndrome de Reye, una enfermedad rara pero potencialmente mortal.
Lorem ipsum dolor sit amet consectetur adipiscing elit semper ejemplo enlace torquent, luctus bibendum morbi curae vestibulum platea lobortis cras rhoncus, lacinia leo ante himenaeos mi fringilla.
Tempus eget cubilia ejemplo enlace posuere pharetra suscipit augue primis, felis eros elementum litora habitant platea rhoncus nec, tincidunt risus bibendum senectus odio neque. Et ridiculus etiam enim nibh facilisis maecenas pretium ad, cursus vel ullamcorper lobortis fermentum porttitor massa dis pulvinar, convallis at luctus mollis lectus fames habitant. Viverra imperdiet velit ut habitant ullamcorper suscipit rhoncus nec, pulvinar ultricies netus dui rutrum mus odio risus sociis, fringilla potenti fusce cras est quam vulputate.

| TÍTULO | TÍTULO | TÍTULO | TÍTULO |
|---|---|---|---|
| Lorem ipsum | Lorem ipsum | Excepteur sint occaecat cupidatat non proident | Excepteur sint occaecat cupidatat non proident |
| Lorem ipsum | Lorem ipsum | Lorem ipsum | Lorem ipsum |
| ed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore magna aliqua | Lorem ipsum | Lorem ipsum | Lorem ipsum |
Lorem ipsum dolor sit amet consectetur adipiscing elit venenatis blandit, tristique gravida platea molestie torquent elementum hendrerit primis ad, leo semper sed auctor cubilia augue condimentum dictumst. Laoreet urna taciti augue fermentum dui dictumst vulputate lacus nunc aliquet, ut libero inceptos accumsan cras vestibulum integer egestas auctor viverra, risus faucibus primis senectus sed ligula felis phasellus semper. Et tristique pharetra tempus mus arcu maecenas egestas est, non ad consequat enim fusce nec nostra bibendum turpis, sollicitudin rhoncus pulvinar aliquet fringilla senectus neque. Pharetra et cursus arcu nam placerat dictum, urna cubilia etiam nostra mi vehicula mus, lacinia mollis commodo accumsan tempor.
Tempus eget cubilia posuere pharetra suscipit augue primis, felis eros elementum litora habitant platea rhoncus nec, tincidunt risus bibendum senectus odio neque. Et ridiculus etiam enim nibh facilisis maecenas pretium ad,
La causa principal del mal aliento o halitosis es la acumulación de bacterias en la boca, que desprenden un olor desagradable. El mal aliento puede ser motivo de vergüenza pero, una vez identificadas sus causas, puede tratarse.
La acumulación de bacterias causantes del mal aliento suele ser el resultado de una rutina de cuidado bucal incompleta que da lugar a la acumulación de placa bacteriana a lo largo de la línea de las encías y la parte posterior de la lengua. Otras causas tienen su origen en la dieta, la acumulación de bacterias mientras dormimos, el estrés y la deshidratación.
En ocasiones excepcionales, la halitosis puede ser síntoma de una enfermedad más grave, por lo que es importante no ignorar este problema y acudir a un profesional dental si persiste para descubrir cómo quitar el mal aliento. Al seguir una rutina de cuidado bucal adecuada, el mal aliento se puede mejorar.

Los básicos de siempre
Cepillo. Hilo dental. Enjuague bucal. Parece muy simple, pero es la mejor rutina que puedes seguir para ganarle la batalla al mal aliento. Estas sencillas pautas te ayudarán a sacarle el máximo partido a tu rutina de salud bucal:
Plantéate reducir ciertas conductas que pueden agravar el mal aliento, como el consumo de alcohol o el tabaco.
Para ayudar a prevenir la acumulación de placa bacteriana causante de la caries, los pediatras y dentistas infantiles recomiendan limpiar regularmente las encías de los recién nacidos con una toallita mojada después de cada comida. Además, conviene adoptar medidas para prevenir la caries de biberón, una enfermedad grave que afecta al 15 % de los bebés y causa un rápido deterioro de los dientes. Para prevenirla, evita acostar a tu bebé con un biberón que contenga leche de fórmula o una bebida azucarada, como zumo. La posibilidad de aparición de la caries dental está directamente asociada al número de veces que los dientes entran en contacto con sustancias azucaradas (la leche de fórmula contiene azúcar).

Normalmente, los bebés empiezan a dentar a los cuatro meses de edad. En cuanto salga el primer diente, conviene empezar a cepillarlo y pedir cita con un dentista.La caries y la gingivitis son problemas comunes en los dientes en crecimiento de los niños. Cepíllale los dientes durante dos minutos, dos veces al día, para ayudar a prevenir la caries y ayudar a que tu bebé se acostumbre al tiempo de cepillado recomendado.

Del mismo modo que los niños en fase de desarrollo requieren atención especial, sus dientes también requieren cuidado. Usa un cepillo de dientes con cerdas extrasuaves hasta que tu hijo cumpla dos o tres años. A partir de entonces, podrá comenzar a usar un dentífrico con flúor bajo tu supervisión. En cuanto a tu bebé, si quieres que empiece a acostumbrarse a usar dentífrico, opta por uno que sea seguro de tragar y no contenga flúor ni colorantes artificiales o conservantes. También sería conveniente usar una fórmula con sabor afrutado que no forme espuma.
Busca productos diseñados para satisfacer las necesidades de tus hijos en diferentes etapas teniendo en cuenta lo siguiente: