La aparición de los dientes de leche es un gran paso en el crecimiento de un niño, por eso, es normal emocionarse al ver la nueva sonrisa de nuestros hijos. Sin embargo, también implica empezar a cuidar de la dentadura de los más pequeños. Porque una buena salud bucal empieza con el primer diente.
Los dientes de leche salen entre los cuatro y los ocho meses, es lo que se conoce como «erupción dental», y requieren de cuidados diarios para mantenerlos en buen estado. Estos dientes temporales desempeñan un papel crucial en la salud bucal del niño. Ayudan a mantener la mandíbula en su sitio mientras los dientes permanentes siguen creciendo en el interior de las encías. También crean las aberturas por las que salen los dientes de adulto. Además, influyen en cómo el niño aprende a masticar, sonreír y hablar. En este sentido, no cuidar los dientes de leche puede afectar enormemente a su salud bucal y general, no solo en la etapa infantil, sino también en la edad adulta.
Por lo general, a los 3 años ya han salido los 20 dientes de leche. Sin embargo, cada niño crece a su propio ritmo. Por eso, si tienes alguna duda sobre cuándo van a salirle los dientes a tu hijo, puedes preguntarle a tu dentista.